|
Ileana Andrea Gómez Gavinoser
Argentina
I
Nadie llama al silencio más que la puerta entrecerrada más que la lluvia fina sobre la calle
O un sol incompetente cruzando la tarde
O los ladridos angustiosos del perro agreste
Nadie portará un nombre en esta tarde de sumisos abejorros y violines que callan sigilosos
Para no molestar al buitre o al pantano o al ciego que tortura las carnes
mías pútridas
arena silencio testigos del olvido del sueño innoble
Púrpuras y estaños sólo rondarán el cielo como gorriones de una plaza sin nombre
De una terraza donde no llama nadie
Sino el tibio sol otoñal
Acompañado de hormigas taciturnas
Nadie mirará mi rostro
Cuando se marchite el verano entre las paredes
Detrás de las rejas
Detrás del silencio
|